viernes, 24 de julio de 2026

Y la mente alcanzó el espefo

 La mañana despertó 
la conciencia despertó 
el intelecto despertó 
mientras las neuronas alcanzaban la facultad de multiplicar sus logros.

El ser despertó el último día y se percató de que era el mismo, sus gestos, añoranzas, incapacidades para el sentimiento incorpóreo. Se percató de que era otro con sus mismos pensamientos y este otro vivía en su tiempo y en otros tiempos pero en el mismo espacio frente a otros rostros convertidos en él. Coño, repetir lo mismo.

La Poesía Sorprendida

La Poesía Sorprendida

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